Vecinos de La Culebra demuestran con un viaje que el bus tarda el doble que el tren

Una representación procede a registrar un escrito en la Subdelegación. Foto Javier de la Fuente

Vecinos de Sanabria-Carballeda ante la Delegación Territorial de la Junta en la mañana de ayer.

  • Fotos de la noticia

ARACELI SAAVEDRA «Se viene mejor en tren que en autocar» espetó contundente uno de los 40 pasajeros nada más poner pie a tierra en la capital, tras viajar en el autocar fletado desde Puebla de Sanabria para realizar las mismas paradas que cubre el tren desde Puebla a la Zamora. Vecinos y alcaldes reivindicaron con este gesto el mantenimiento de la línea férrea de Puebla de Sanabria a Zamora. La diferencia sustancial de ir en tren a ir en autocar fueron las tres horas de trayecto que se echaron al cuerpo los pasajeros que iniciaron el camino en la estación sanabresa, a las siete y cuarto de la mañana, para llegar tres horas «menos tres minutos» después a la estación de Zamora. Otra diferencia notoria, para padecimiento de los usuarios, fue el estado de las carreteras, caminos agrícolas en algunos tramos, por los que transitó el chofer para cumplir con el itinerario y recoger a todos los pasajeros.

El ajetreado itinerario se fue reflejando en una hoja de ruta donde se apuntaban pormenorizadamente la hora y el número de pasajeros que accedían al autocar, pueblo a pueblo, en esas tres horas, pasajeros que firmaban como en un control de asistencia, la hora en que subían al asiento. Pasadas las 10.20 de la mañana el grupo llegaba a las puertas de la Delegación Territorial de la Junta para entregar el resultado de su particular viaje y acreditar, por la vía de los hechos, que el tren reduce a la mitad el tiempo de viaje. No quedó reflejado en este itinerario, aunque sí lo comentaron, el cansancio de los viajeros y el mareo de alguno. No se pudo cumplir la última meta de este viaje, reunirse con el delegado Territorial ni con la Subdelegada del Gobierno, aunque cumplieron con entregar su tacógrafo personalizado, sin luz ni taquígrafos en el registro de la Junta de Castilla y León porque se impidió, como es ya habitual, la entrada a los fotógrafos, al contrario que en la Subdelegación. Lo más llamativo del recorrido a pie entre la Junta y la Subdelegación fue el silencio con que discurrió. Ante la Subdelegación, con la voz quebrada por la edad de los manifestantes, reclamaron el tren.

«No sabemos absolutamente nada. Ninguno de los alcaldes que estamos aquí tenemos ni una sola circular ni de Adif, ni de Renfe, ni del Gobierno, ni de la Junta, ni de nadie con horarios, ni con trenes que se quitan, ni con trenes que se ponen» afirmó el alcalde de Puebla, José Fernández . Esa carencia de datos sobre cómo quedará el servicio «es un desastre desde el punto de vista informativo». Es totalmente imposible llegar a Zamora desde la Sierra de la Culebra, si no es en tren, a una hora razonable. El grupo de pasajeros de ayer «es el reflejo de los pueblos, de la gente que necesita el tren». Usuarios que son «personas que vienen al médico», que necesitan un horario razonable acorde con el servicio sanitario

El alcalde de Ferreruela, Ángel Moríes, calificó el servicio de tren de «imprescindible y necesario». Con el recorrido de ayer «hemos demostrado que la administración no tiene razón que son servicios básicos que no se pueden medir por la rentabilidad económica». Con la filosofía de la rentabilidad «nos quitan el médico». Desde Ferreruela los pasajeros tardan una hora, el doble de tiempo que en tren. El alcalde dejó claro que la demanda y la calidad del servicio depende también de unos horarios racionales, como prestar el servicio de vuelta a primera hora de la tarde, y no a las siete de la tarde, y conseguir que el regreso a los pueblos se efectúe en tren. Hace dos años modificaron vías y apeaderos «y ahora nos lo van a cerrar». Los trenes también ganaron en comodidad para las personas mayores, que son quienes más lo utilizan para ir al médico. Esas mejoras propiciaron que en 2011 se incrementara el número de viajeros en más de 2.000, como puntualizó Fernández contradiciendo la versión oficial. En cuanto a las cifras que maneja el Ministerio de Fomento «son datos interesados que no responden a la verdad. Nadie va a ir a comprobar si son verdad o no» Solo los 30 vecinos de Cabañas de Aliste, anejo de Riofrío, se subieron 870 veces al tren en 2011.

Las declaraciones más sentidas ayer fueron precisamente las del alcalde pedáneo de Cabañas de Aliste, Cipriano Casas, que manifestó «nada más pido que dejen el tren, por favor, porque consecuencias van a tener muchas». El autobús entró este año por primera vez en su pueblo y no cogió pasajero alguno, «se fueron al tren todos». A su manera explicó que se puede ajustar la recogida de viajeros en los apeaderos de Ferreruela, Abejera, Sarracín, Cabañas y Linarejos donde las paradas solo se podían efectuar si hay viajeros «para ganar tiempo». Fue de las personas que más sintió no poder hablar con el delegado, aunque le invitó «a hacer el servicio que tenemos que hacer nosotros y aguantar el mareo que tenemos que aguantar». Con el peso de la veteranía y la edad se permitió decir «que le hemos votado para que nos defienda y no para que nos traicione, nos tire y nos deje en la calle. Y más cosas pero eso había que explicárselo a él». Reprochó a todas las autoridades que no se preocupen por Zamora «qué quiere que se muera más Zamora», mensaje que no tuvo la oportunidad de comunicar a la subdelegada del Gobierno, Clara San Damián.

José Manuel Soto, de Coag, fue contundente contra el Consejero de Fomento y Medio Ambiente al que descalificó porque «no tiene la suficiente categoría para reírse de mi gente», en las Cortes «ha llamado tontos a los vecinos de la Culebra cuando dicen que él defiende la línea férrea». «Mira Silván ¡queremos tren, no la vía férrea, el tren!» expresó a viva voz. Soto añadió que «nos tiene hartos» y prometió que «vamos a dar la batalla «. En su condición de responsable de Fomento y Medio Ambiente le mandó el mensaje de que «la Sierra de la Culebra está secuestrada» y dijo que los moradores «estamos hasta la coronilla de aguantar a ciervos, lobos? que para eso sí hay dinero, para los celadores, para controlar y contar lobos».

Vecinos de La Culebra demuestran con un viaje que el bus tarda el doble que el tren